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jueves, 14 de julio de 2016

El mentalista, de 4 en 4


La Sexta estrenó dos semanas atrás los últimos capítulos de El mentalista. Tras siete temporadas, la serie terminó definitivamente hace algo más de un mes en EE.UU. Para el canal verde las aventuras del médium Patrick Jane se han convertido casi en una seña de identidad. Pese a ello, el estreno no fue bien acogido por la audiencia. 

Una media de 5% de cuota de pantalla en prime time no es suficiente para una serie que superaba los dos dígitos en emisiones pasadas. ¿Qué ha pasado? Quizá es por el consiguiente desgaste que persigue a muchas series. O porque la cadena no ha considerado necesario anticipar la emisión para acercarse al estreno norteamericano en su etapa definitiva. O es posible que la culpa de la deserción de los fans esté en la forma de emisión. 


Los protagonistas de El mentalista en su recta final.


Lo de los cuatro capítulos consecutivos de estreno en una misma noche es un atropello. Se antoja casi imposible seguir así los que prometen ser los más excitantes momentos de las siete temporadas de la serie. Con los protagonistas cada vez más cerca del malo malísimo, ha sido una tortura el darse cuenta de que los capítulos seguían su curso hasta las 2 de la mañana. Porque... ¡cómo iba a perderme lo siguiente! Cada vez que aparecían los créditos y comprobaba que la historia continuaba y no era un capítulo de repetición, me apetecía decir cuatro cosas bien dichas al señor o señora programador/a.

Me gustaría saber si en algún otro sitio del mundo es habitual emitir las series así. A mi, además de una tortura para los televidentes, me parece una falta de respeto para los creadores y una ineficiente utilización de los recursos. Para emitir algo así, ¿merece la pena ni siquiera su compra? Espero que un programador televisivo o alguien que conozca del asunto me de la explicación del por qué de semejante sistema.  


Ni el mismísimo John El Rojo imaginó una tortura semejante.

martes, 21 de junio de 2016

90 minuti o la necesaria apuesta por la diferenciación


Real Madrid TV, uno de los nuevos canales en abierto que llegaron hace unos meses a la TDT, ha estrenado el programa 90 minuti. Presentado por el cómico zaragozano y muy madridista Miki Nadal, es un magacine de humor a través del análisis crítico de todo lo que se escribe y lo que se dice sobre el club merengue. Un estilo similar al de El intermedio o Zapeando a cargo de la misma productora que los creó, Globomedia.  


La nueva apuesta de Real Madrid TV pasa por el humor.


90 minuti es un ejemplo de como los llamados canales “nicho”, los que responden a una forma “más especializada” de ver televisión, amplían su oferta de producción propia. Esto no sólo supone más trabajo para periodistas, guionistas y técnicos, sino que fortalece a las marcas y las distingue respecto a sus competidoras. 

Y es que algunos de los canales que se pueden ver hoy en día en la TDT en abierto corren el riesgo cierto de mimetizarse entre una amalgama de ofertas similares o, al menos, poco diferenciadoras. Y todo por la apuesta decidida y masiva por los factuales norteamericanos como base de su programación. 

Estos factuales aparecen en forma de buscadores de casas, compradores de trajes, analistas de decoraciones varias, descubridores de tesoros, creadores de tartas, supervivientes vestidos o desnudos o cazadores de todo tipo de bichos... Y aunque son formatos diferentes, sus características comunes pueden causar cierta confusión entre canales. 


DKiss es uno de los canales que apuestan casi totalmente por el factual.


Porque... ¿somos capaces de distinguir, sin ser seguidores apasionados de alguno de ellos, los canales donde se emiten las distintas ofertas de este tipo? Mi experiencia me dice que, generalmente, nos enganchamos a estos productos tras descartar otras opciones. Y sólo unos pocos tienen los elementos suficientes como para atraer a un público significativo. 

Para los canales 
nicho la producción propia se convierte en una necesidad para distinguirse. Discovery Max apostó por dos nombres propios de peso, Frank "de la Jungla" Cuesta y el reportero David Beriain, para diferenciar su oferta creando eventos propios. A ellos se engancha con éxito luego el resto de la programación. Un canal exclusivo de cine como es Paramount ha optado por emitir pequeñas piezas de humor con Berto Romero o series evento como La caza para diferenciarse. 


Frank Cuesta es imagen de marca de Discovery Max.












Otros canales están intentando maniobras parecidas con mejor o peor fortuna. Porque lo cierto es que ofertas como Real Madrid TV sólo tendrán repercusión mediática con apuestas como la de 90 minuti, porque las redifusiones de partidos o los entrenamientos no tienen potencial para diferenciar.


Creo que tanto Ten como DKiss, las apuestas televisivas de grandes grupos de comunicación, deberían encontrar también esos banderines de enganche que creen un efecto llamada. No estoy seguro de que con su apuesta casi total por productos foráneos de calidad media consigan la visibilidad que necesitan.

Las cadenas de cable norteamericanas ya se dieron cuenta hace tiempo de que, junto a la programación de bajo coste en tira diaria, necesitaban grandes productos de impacto que les ofrecieran visibilidad extra. Así nacieron las grandes series de HBO, en un camino que han seguido todas sus competidoras. ¿Tomarán nota las nuevas cadenas españolas?


Los Soprano dieron visibilidad a HBO en todo el mundo.

jueves, 3 de marzo de 2016

Programas que han equivocado la cadena



El docu-reality A mi manera, en el que seis estrellas “clásicas” de la música española versionan los temas más conocidos de sus compañeros, languidece en la noche de los martes de La Sexta. Se estrenó bien, pero la audiencia ha ido abandonando la propuesta programa tras programa. Quizá porque después de la novedad, el formato se ha desgastado rápido por estar demasiado encorsetado, por ese freno que se imponen a sí mismos los protagonistas. O porque la fórmula de dedicar cada espacio a un único cantante ahuyenta a los que no son fans. Y, posiblemente, porque ya no son las estrellas que movían masas. 


El grupo de cantantes de A mi manera.


La cuestión es que A mi manera se encamina a ser un fracaso y yo me pregunto si hubiera “rascado” algún punto de audiencia más si se emitiera en otra cadena . Porque, con el perfil de los músicos que protagonizan el programa, ¿no quedaría mejor en La 1 la noche del jueves, justo después de Cuéntame? 

Hay programas que equivocan la cadena, bien porque no están dirigidos al público que suele verla o porque no responden al mismo estilo que los programas que la abanderan. Cuando veo A mi manera con el logotipo de La Sexta, no me pega. La cadena verde es de programas más intensos y dinámicos. Sólo hay que comparar la factura de Pesadilla en la cocina o Equipo de investigación con la de A mi manera, de estilo mucho más reposado y "elegante".


Dos de los protagonistas de Casados a primera vista.


Me pasa lo mismo cuando veo realitys en Antena 3. Creo que la cadena nunca ha sabido aprovechar este tipo de formatos, que quedan aislados en una programación que le da la espalda. No, Antena 3 no es Telecinco. Quizá por eso no ha tenido éxito el programa Top Chef, que no ha podido aprovecharse con solvencia de la moda de los programas de cocina. Ni siquiera entiendo la presencia actual de Casados a primera vista porque, aunque lidera los lunes por la noche con un dato escaso, está muy alejado del estilo de las series y programas que definen la cadena. 

Reconozco que tampoco hubiera programado El ministerio del Tiempo en La 1. Y aunque el fenómeno que ha provocado la calidad de la serie le ha dado una segunda vida, los discretos datos de audiencia convencional de la primera temporada me dan la razón. Los viajes en el tiempo no parecen ser argumento para enganchar al perfil medio de telespectadores de la cadena, claramente envejecido. Es cierto que los gestores de TVE quieren rejuvenecer su público, pero ese empeño debería ser más global, no sólo de un único producto. 


Una escena de El Ministerio del Tiempo.

miércoles, 17 de febrero de 2016

Estrenos de la tele sin temporadas


Estos han sido días de estrenos. No sé exactamente por qué, pero la segunda semana de febrero parece ser tiempo propicio para renovar la programación. En siete días han llegado a las parrillas tres series de producción propia (Buscando el norte y Allí Abajo en Antena 3; El Ministerio del Tiempo en La 1) y un potente programa para el horario de máxima audiencia (Got Talent en Tele 5). Además La 1 vuelve a probar un nuevo formato, Cuestión de tiempo, en su problemático horario de tarde (que las tardes en la primera cadena de La 1 no funcionan lo dice hasta Mariló Montero).

Las temporadas ya no las marcan el final del verano o de las navidades. Antes era habitual programar grandes galas para anunciar el inicio de un nuevo ciclo televisivo que concentraba sus estrenos en dos semanas tras unas vacaciones. Ahora los programadores se mueven en base a datos muy concretos que señalan, por ejemplo, si las audiencias de los productos de las fechas navideñas permiten retrasar los estrenos de enero. El objetivo es mantener la mejor audiencia posible en el escalafón de cada mes manteniendo el control presupuestario, porque lo que no se estrena no entra en el balance de cuentas. 



Buscando el norte tiene que certificar aún su buena acogida.

Pero, además, hay que aguantar lo que ya funciona, como ha hecho Antena 3 alargando Tu cara me suena. O dar respuesta a los movimientos de la competencia. Quizá por esto pronto veremos la última temporada de El Príncipe en Tele 5. 

Creo que el estreno del drama de espías, policías, narcotraficantes y yihadistas responderá a la evolución Buscando al norte en Antena 3 o El Ministerio del Tiempo en La 1. Que la serie de Javier y Pablo Olivares haya ganado a El Chiringuito de Pepe en el primer asalto da opciones al estreno de El Príncipe para los lunes. Si Buscando al norte sigue ganando cuota de pantalla en su segundo capítulo, no habría que descartar el miércoles como destino final de Álex González y compañía. 

Al fin y al cabo esto es hacer programación televisiva...


¿Qué día se emitirá El Príncipe?