miércoles, 29 de abril de 2015

Una muerte inesperada para renovar el interés



Anatomía de Grey es la serie norteamericana de médicos que lleva once años seduciendo a medio mundo. No es fácil mantener el interés durante tanto tiempo. Hay que crear tramas novedosas pero, al mismo tiempo, es importante que no se pierda el espíritu original y la esencia de los personajes. 

En esa búsqueda de los elementos que provoquen la atención de la audiencia hay siempre una opción segura: matar a uno de los protagonistas. Es precisamente lo que han hecho los guionistas de la serie que emite Divinity. De manera inesperada han provocado la impresión mundial haciendo desaparecer a uno de los personajes fundamentales. Y así, esta veterana producción ha vuelto por unos días a protagonizar titulares perdidos por la cotidianidad. 

Antes de Anatomía de Grey tomaron la misma medida otras muchas series. La muerte siempre produce convulsiones profundas, también en los universos de las series. Que se lo digan a los seguidores de Juego de Tronos, por ejemplo. O a los de otra serie de médicos, House, que tiene como uno de sus mejores capítulos el que fallecía una de sus protagonistas. ¿Y cuál es el episodio más recordado de Verano Azul? Pues eso…


Los protagonistas de Anatomía de Grey

lunes, 20 de abril de 2015

Éxito con estilo



La Voz ha vuelto de nuevo con éxito. Reconozco que cuando comenzó, hace tres años, tenía la sensación de que éste sería un programa para temporadas alternas. Primero porque los talent show musicales estaban de capa caída. Pero, además, porque la dinámica del programa requería de gran número de concursantes. Y no creo que haya tantos buenos cantantes en España. Al menos en Operación Triunfo el paso de las temporadas se notó en la calidad musical. Pregúntenle a Risto. 

Aunque también es verdad que en La Voz volvemos a ver a concursantes de antiguos programas, que la gente es perseverante. Aquí somos de aprovechar los éxitos y este programa lo ha sido. Yo me alegro. 


Los cuatro "coachs" de la nueva edición.


Es la recompensa a una gran idea: las audiciones a ciegas. Y también a una cuidada edición en cámara que aprovecha muy bien el papel del jurado. El talent se convierte en un programa de intriga. Todo con un estilo moderno, alejado de la estructura clásica de programa, de exquisita factura técnica. Ante engendros con conceptos como Alfombra Roja de La 1, la innovación en televisión que propone La Voz se agradece.