sábado, 22 de octubre de 2011

La crisis interminable

Pues ya que parece que la crisis de los más ricos para con los más pobres no tiene pinta de acabar, habrá que adaptarse a los nuevos tiempos....

martes, 18 de octubre de 2011

Sitges 2011


Ya he vuelto de otra experiencia fantástica en Sitges. Quizá a lo largo de esta edición, la 44 en la historia y la 6 en mi vida, no he disfrutado de tantas películas y he sufrido algunas más que en otras ocasiones. Aunque hay cierta crítica que alaba la calidad de la Sección Oficial, lo cierto es que a mi me gusta claramente otro tipo de cine respecto al que se ha apostado este año. Digo, creo que en broma, que debo tener cierto déficit de atención, o quizá es que me estoy acostumbrando demasiado al ritmo de las series de TV, pero muchas de las películas que he visto me han aburrido. También en broma (espero que nadie me juzgue demasiado duramente por lo que estoy escribiendo) decíamos que este parecía el festival de Sitgesbastián... Pero chico, en gustos...



El jurado ha debido pensar algo parecido a mi, porque el palmarés se acerca bastante a mis propios gustos. Entre los muchos premios que se otorgan (larga ceremonia de entrega, gente subiendo a buscar premios sin parar) se llevó tres, fue la más premiada, 'Attack the block' una divertida aventura contra aliens poco amistosos de un grupo de chavales fuera del sistema. La ganadora de la sección oficial, 'Red State' fue otra de las que me gustó. Y la galardonada con el premio al mejor director, 'The yellow sea' fue una de las mejores. Otras películas destacadas fueron la delicia de animación 'The prodigies', 'The woman' o 'Hara Kiri'.

Pero bueno, además del cine lo que más me importa es lo bien que lo paso con mis compañeros voluntarios, el ambiente que se respira en las salas de cine (lamentablemente ya no aguanto despierto en las maratones nocturnas, soy más de beber y bailar) y lo maravillosa que es esa localidad llamada Sitges.

En este vídeo comparto plano con algunos de mis compañeros voluntarios.

jueves, 6 de octubre de 2011

Despilfarros


El edificio Europa ubicado en la plaza del mismo nombre de Zaragoza ha recibido un prestigioso premio de arquitectura. Todo un orgullo, pensarán, y más si es por ser un proyecto innovador en ahorro energético y tecnologías renovables. Y es que, por desgracia, resulta más habitual encontrarse proyectos poco adecuados para un uso concreto y sí más dirigidos al disfrute de la visión del votante, es decir, del ciudadano. No hay que olvidar que siempre es más fácil de recordar y de quedar impreso en la retina una estructura rompedora que una estructura útil.


Claro que la alegría que nos puede provocar un premio internacional puede empañarse si luego nos cuentan que tal lugar está completamente vacío. O sea, que existe pero como si no. Que plan había, pero no recursos o ideas concretas para llevarlo a cabo. La inversión está hecha, pero no aprovechada. Y solo en la capital de nuestra Comunidad se cuenta que hay una decena de edificios en la misma situación.

Posiblemente muchos de ustedes estarán pensando en casos similares en sus pueblos o comarcas. En esa sala enorme que nunca acaba de calentarse, en la piscina cubierta que solo puede dar servicio a unos pocos pero que cuesta muchísimo de mantener, o en ese pabellón gigante que sólo se medio llena para las fiestas… Es lo que tiene tener dinero a libre disposición y no valorar lo que cuesta conseguirlo, que se despilfarra. Pero que nadie se preocupe, que siempre hay margen de maniobra para ganar algo más para el siguiente edificio a cargo de la sanidad o de la educación. O ese parece el camino…