jueves, 16 de febrero de 2012

Artículo: Bilingües

Llevo meses invirtiendo parte de mi tiempo en aprender algo de francés. Esa parte, desgraciadamente, es poca, bastante menos de lo que me parece que requeriría un completo aprendizaje. Pero es lo que tiene tener que combinar el estudio con las horas y los vaivenes del trabajo que me da de comer y alguna faena más que me echo encima si, además, no quiero renunciar a mis horas básicas de ocio. Además, estoy convencido de que algo de razón tienen esos que dicen que con la edad retienes algo peor, o que existe alguna extraña condición de las genéticas particulares que hacen que unos y otros tengan más o menos facilidad para los idiomas. Y claro, no les voy a engañar, luego está lo de la tenacidad y la constancia... que igual no es mi fuerte.


Por eso miro con envidia los progresos en el inglés de mi sobrina, que ha tenido la suerte de nacer en un tiempo en el que ha calado por fin la necesidad no de aprender un idioma, sino de ser bilingüe o trilingüe. En su colegio de primaria, como en otros del territorio bajoaragonés, ya se ha implantado como norma el que la lengua extranjera no sólo se enseña y se habla en su propia asignatura, sino que es la vehicular en, al menos, una parte de ellas.

En esto si, parece que los legisladores se han puesto de acuerdo, y mira que es difícil. Más aún en esto de la educación. Ante los vaivenes constantes de la legislación, los que entran y los que salen están decididos a impulsar el bilingüismo, que en algunas comunidades como la de Aragón supone un trilingüismo efectivo.

Y puestos a dar pasos en esta dirección, ¿por qué no empezamos a pensar en la posibilidad de evitar el doblaje en los productos audiovisuales?. Empezando por los canales de los niños, o los temáticos... Esto, que ya es norma habitual en otros países, nos ayudaría a todos a ser mucho más bilingües.
 

martes, 14 de febrero de 2012

La música de 'Drive'

Me encanta la estética y los ritmos ochenteros que incorpora la interesante película 'Drive', posiblemente una de las mejores de mi año 2011 cinematográfico.
Sobre todo disfruto con sus créditos iniciales, que parecen devolvernos a una época en la que sabían hacer gran cine para todos. Es música actual, pero claramente influenciada por aquella época: 'Nightcall' del francés Kavinsky.



Esta película me recordó a grandes momentos cinematográficos en los que la música se ha quedado impregnada en mi recuerdo. Así, nunca ha podido desligar la voz de Joe Cocker y su fantástico tema de está fantástica escena de 'Riski bussines'. Una película en apariencia menor que, si, para mi siempre va a ser especial.











sábado, 11 de febrero de 2012

¿Y esa historia?


Afortunadamente el nivel de las series españolas se eleva con el desarrollo de nuestra industria audiovisual. Lo hacen con una nueva hornada de directivos televisivos que, con una formación variada e mejor informados sobre los movimientos televisivos internacionales, están cada vez más convendios tantos de la necesidad de seguir las tencencias que triunfan en el resto del mundo como de apostar por nuevos géneros y formatos a los habituales en España.

Fruto de estos atrevimientos han tenido su sitio éxitos como 'Águila Roja' o 'Tierra de Lobos' y hemos podido disfrutar de experimentos como la fantástica 'Crematorio' o la gran primera temporada de 'Acusados'. Eso si, no todo vale. Lo que está claro que la originalidad y las apuestas no son triunfadoras porque si. Y el público, cada vez más exigente, tiene muy claro cuando un guión y una historia se impone sobre una idea, es decir, cuando el desarrollo (fundamental en una serie) hace buena la primera propuesta.

Una gran serie española sustentada en una gran historia

Desgraciadamente, en España se siguen optando por lugares demasiado comunes. Y los grandes guionistas, que los hay, siguen siendo demasiado conservadores, quizá porque así se lo imponen los productores ejecutivos o los directores de las series. Y así, aparecen productos como 'Toledo' o 'La fuga', las dos propuestas de este invierno en la televisión española que, a priori, parecen condenadas a no ser un éxito. De nada me vale un innovador o ambicioso punto de inicio cuando luego las historias son las de siempre, las mismas que podrían ocurrir en cualquier época o en cualquier escenario. Porque los ropajes, o los escenarios, siguen sin ser lo más importante de las series.

Así, alucino que uno de los argumentos de una serie pretendidamente histórica en la que uno de los protagonistas es el mismísimo Rey de España, gire alrededor de una adolescente a la que obligan a casar con un señor mayor. Por supuesto, los valores de nuestra época imbuyen a las jóvenes protagonistas, que se enfrentan a sus progenitores para no casarse o ver casar a la amiga en un matrimonio de conveniencia. Como si eso pasara en realidad en el Toledo del siglo XIV, como si las mujeres de una familia musulmana no supieran su papel y no lo tuvieran asumido desde su mismo nacimiento... Aysss...

La joven musulmana respondona y el cristiano que la mira desnuda.. pufff...

Lo peor es que las historias del siglo XIV son tan interesantes, que no se entiende por qué se trasladan a ese tiempo las mismas líneas argumentales que 'Física y química'.